Tendinopatías

 

Son una de las lesiones más frecuentes en los deportistas, y en personas que continuamente están solicitando el tendón con gestos repetitivos.

Los tendones son estructuras anatómicas que unen músculos a huesos. Tienen estructura cilíndrica, elongada, formada de tejido conjuntivo denso y adaptadas a la tensión en una dirección, con fibras de colágeno paralelas (principalmente colágeno tipo I). La reducida vascularización de dichos tejidos es una de las causas de la lenta curación de tendones y ligamentos

El diagnóstico de la patología no es difícil pero si generalmente tardió, ya que se diagnostica con la aparición de dolor, cuando las alteraciones del tejido ya están cronificadas, causando bastantes molestias e incluso impidiendo la práctica deportiva o gestos diarios cotidianos.

Para poder prevenir y tratar correctamente esta patología deberemos conocer las causas que pueden provocarla, siendo posiblemente un problema multifactorial, con una serie de factores de riesgo relacionados con la aparición de tendinopatías.

Es importante saber que generalmente y en un altísimo porcentaje estaríamos hablando de un proceso de tendinosis (degeneración) y no de tendinitis (inflamación).

Los tendones sanos tienen mayoritariamente colágeno tipo I, con pequeñas cantidades de colágeno tipo III.

No obstante, ante un problema de tendinosis parte del colágeno se pierde y se repara la estructura sintetizando colágeno tipo III.

Hay muchos factores que producen este tipo de lesiones, y habría que corregirlos como: medicamentos, enfermedades, laxitud ligamentosa, tipo de pisada, zapatillas..

 

Es importante mencionar que la falta de irrigación en el tendón puede ser debida a un problema metamérico: una lesión visceral puede conllevar una vasoconsricción en su metámera correspondiente (inervación animal y/o vegetativa), que puede ser el origen de la lesión.

Ejemplos representativos serían hígado y supraespinoso derecho, estómago y supraespinoso izquierdo; riñones y Aquiles; colon y Tensor de la Fascia Lata.

En estos caso es primordial tratar el tendón, la acidosis y la víscera a la par.

Habría que proponer un tratamiento nutricional en función de la causa que ha provocado esta desorientación de fibras. Una dieta alcalina puede eliminar los depósitos de ácido úrico y láctico; asimismo es una dieta que permite en principio disminuir los niveles de colesterol, triglicéridos y arteriosclerosis. Es siempre el tratamiento de elección en este tipo de lesiones.

 

ERRORES!!!:Intesidades altas de ejercicio, no descansar entre entrenamiento y entrenamiento, largas distancias , estos errores equivalen a un alto porcentaje en la aparición de una tendinopatía.

 

Ante los primeros síntomas de dolor en un tendón ponte en manos de médicos y/o fisioterapeutas (la EPI funciona perfectamente!!!) para un diagnóstico lo más precoz posible, análisis de las causas y tratamiento adecuado según las causas de la lesión.